¿Sabes lo que te pasa, pero aun así no consigues cambiarlo?
Quizá entiendes perfectamente cuál es tu problema. Reconoces tus miedos, sabes que determinadas experiencias te han marcado o incluso ves claramente el patrón que se repite.
Y, sin embargo, vuelves a sentir, pensar o reaccionar de la misma manera.
A veces, comprender racionalmente lo que nos ocurre no es suficiente para cambiarlo.
Soy Javi Mateo, psicólogo con formación de Postgrado en Bioneuroemoción®. En mi trabajo integro elementos de este enfoque como herramienta complementaria para explorar las emociones, creencias y patrones que pueden estar influyendo en lo que estás viviendo.
Podemos partir directamente de aquello que hoy te preocupa o quieres cambiar. No necesitas tener todas las respuestas ni saber explicar perfectamente lo que te ocurre.
Las sesiones pueden realizarse online o presencialmente en Altea, en español o inglés.
¿Quieres saber si este enfoque puede encajar contigo?
¿Qué es la Bioneuroemoción®?
La Bioneuroemoción® es un enfoque de autoconocimiento que busca comprender cómo nuestras emociones, creencias y experiencias pueden influir en la forma en que interpretamos y vivimos determinadas situaciones.
El objetivo es observar qué hay detrás de aquello que te preocupa o se repite en tu vida, identificar patrones y comprenderlos desde una perspectiva más amplia.
En mi trabajo como psicólogo integro elementos de este enfoque como herramienta complementaria, partiendo siempre de la situación concreta que estás viviendo en este momento.
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¿Cómo podemos trabajar juntos?
Cada persona llega con una historia diferente, pero muchas veces con una sensación parecida: “Sé que algo no está funcionando en mi vida, pero no consigo cambiarlo.”
Puede tratarse de ansiedad, miedos, inseguridad, problemas de pareja, dependencia emocional, duelo, culpa, estrés, dificultad para poner límites, comportamientos compulsivos o simplemente la sensación de estar repitiendo una y otra vez el mismo patrón.
No necesitas llegar con un diagnóstico ni saber explicar perfectamente lo que te ocurre. Podemos empezar por algo mucho más sencillo:
“Esto es lo que me está pasando y quiero entender por qué.”
Cuando la ansiedad no te deja parar
Quizá tu cabeza no para, anticipas continuamente lo que podría ocurrir o necesitas sentir que determinadas situaciones están bajo control. A veces incluso parece que todo está bien, pero tu cuerpo y tu mente siguen en alerta.
En lugar de centrarnos únicamente en hacer desaparecer esa sensación, observamos qué ocurre cuando aparece: qué situación estás viviendo, qué temes que suceda, qué intentas controlar y qué emociones o creencias se están activando.
Comprender mejor lo que sucede dentro de ti puede ayudarte a relacionarte de otra manera con aquello que desencadena esa respuesta.
Cuando has perdido las ganas o el sentido
Hay momentos en los que falta energía, desaparece la motivación o cosas que antes eran importantes dejan de tener sentido.
No se trata de obligarte a “pensar en positivo”. Se trata de comprender qué estás viviendo realmente: qué has perdido, a qué has renunciado, qué necesitas, qué te estás exigiendo y cómo estás interpretando lo que te ha ocurrido.
A partir de ahí podemos explorar las emociones, necesidades y creencias que están formando parte de tu experiencia y buscar nuevas formas de afrontar la situación.
Cuando tus relaciones terminan siempre en el mismo lugar
A veces cambian las personas, pero el conflicto se parece demasiado. O llevas años con tu pareja y las mismas discusiones aparecen una y otra vez.
Puede haber miedo al abandono, celos, dependencia emocional, necesidad de reconocimiento, dificultad para poner límites o expectativas que nunca parecen cumplirse.
En lugar de preguntarnos solamente “¿Por qué mi pareja hace esto?”, empezamos a mirar también “¿Qué está activando esto en mí?”.
Explorar tus patrones relacionales, necesidades emocionales y creencias sobre el amor puede ayudarte a comprender qué ocurre dentro de ti, establecer límites y decidir de una forma más consciente qué quieres hacer con esa relación.
“Sé que me hace daño, pero no consigo dejarlo”
Una conducta puede ser perjudicial y, al mismo tiempo, estar cumpliendo una función emocional. Quizá durante unos minutos te permite desconectar, reducir tensión, no sentir soledad o evitar una emoción difícil.
Por eso, en lugar de quedarnos únicamente con “¿Por qué no lo dejas?”, exploramos qué ocurre antes, durante y después de esa conducta. ¿Qué la desencadena? ¿Qué emoción aparece? ¿Qué cambia dentro de ti cuando la realizas?
Comprender la función que está cumpliendo ese comportamiento puede ayudarnos a identificar qué necesita realmente ser abordado.
Cuando una pérdida no te permite avanzar
El duelo no consiste en olvidar. Cuando perdemos a alguien también podemos perder una forma de vida, un futuro que habíamos imaginado, una sensación de seguridad o incluso una parte de nuestra propia identidad.
Podemos explorar qué es lo que realmente duele, qué quedó pendiente y qué emociones siguen presentes: culpa, rabia, miedo, tristeza o sensación de injusticia.
El objetivo no es borrar el recuerdo, sino integrar lo vivido y poder continuar construyendo tu vida sin negar aquello que fue importante para ti.
“Entiendo perfectamente mi problema, pero sigo haciendo lo mismo”
Entender algo intelectualmente no siempre significa haber cambiado nuestra forma automática de reaccionar.
Puedes conocer tu historia, saber que tienes miedo al abandono, que buscas aprobación o reconocer perfectamente qué experiencias te han marcado. Y, aun así, cuando aparece una situación concreta, reaccionas exactamente igual.
Por eso no buscamos solamente explicaciones. Trabajamos con situaciones reales: qué ha ocurrido, qué has pensado, qué has sentido, cómo has interpretado la situación y qué has hecho después.
Entre lo que sucede y nuestra reacción existe todo un mundo de emociones, expectativas, interpretaciones y aprendizajes que muchas veces funciona automáticamente. Cuando empezamos a verlo, también podemos empezar a cuestionarlo.
Partimos de lo que te ocurre hoy
Desde la primera sesión trabajamos con el problema concreto que traes. No necesitas preparar una historia perfecta ni encontrar de antemano la explicación de lo que te sucede.
La pregunta inicial puede ser muy sencilla:
“¿Qué está ocurriendo ahora mismo en tu vida que te gustaría cambiar?”
A partir de ahí exploramos qué emoción despierta esa situación, qué significado tiene para ti, qué creencias aparecen y qué patrones pueden estar repitiéndose.
A veces empezamos preguntándonos:
“¿Cómo puedo conseguir que esto deje de pasarme?”
Y durante el proceso puede aparecer otra pregunta:
“¿Qué puedo comprender de mí a través de lo que me está ocurriendo?”
Ese cambio de perspectiva puede ser el comienzo de una manera diferente de afrontar la situación.
Una aclaración importante
La Bioneuroemoción® es un enfoque de acompañamiento y autoconocimiento y no sustituye la atención psicológica, psiquiátrica o médica cuando esta sea necesaria.
Ante trastornos de ansiedad o depresión, adicciones, riesgo de autolesión, pensamientos suicidas u otros problemas importantes de salud mental, es fundamental contar con la valoración y atención de profesionales sanitarios cualificados. Si estás siguiendo un tratamiento médico o farmacológico, este no debe modificarse o suspenderse como consecuencia de iniciar este proceso.
Cuando resulte apropiado, este trabajo de autoconocimiento puede realizarse como complemento, y no como sustitución, de la atención sanitaria necesaria.